NASHVILLE, TN — En un esfuerzo por abordar la inmigración ilegal, el representante estatal Scott Cepicky (R-Culleoka) presentó esta semana un proyecto de ley que busca diferenciar las licencias de conducir de los ciudadanos estadounidenses y las de los residentes permanentes o temporales mediante el uso de colores distintos.
El proyecto de ley, conocido como House Bill 11, se encuentra en las primeras etapas del proceso legislativo. Si obtiene un patrocinador en el Senado y es aprobado durante la próxima sesión legislativa, entrará en vigor en enero de 2026. Según Cepicky, la legislación tiene como objetivo mejorar la eficiencia gubernamental y apoyar a empleadores que deben cumplir con el sistema de verificación E-Verify, así como a agencias como TennCare.
“La incapacidad del gobierno federal para abordar adecuadamente la inmigración ilegal está costando a los contribuyentes miles de millones de dólares anualmente y creando caos en nuestras comunidades. Este proyecto de ley permitiría a los individuos con licencias de conducir de Tennessee elegir si desean proporcionar pruebas de su ciudadanía, facilitando la identificación de su estatus legal”, declaró Cepicky. El legislador comparó la propuesta con el sistema de identificación Real ID implementado a nivel federal.
Preocupaciones de la comunidad y defensores de inmigrantes
La medida ha generado críticas de defensores de los derechos de los inmigrantes, quienes advierten sobre el impacto negativo que podría tener en las comunidades. Emily Stotts, representante de Tennessee Justice for Our Neighbors, organización que ofrece servicios legales a inmigrantes, expresó su preocupación.
“Creo que esto va a generar mucha confusión y preocupación”, señaló Stotts, argumentando que diferenciar las licencias podría aumentar el acoso y la discriminación hacia los inmigrantes y enviar un mensaje de exclusión. “No estoy segura del propósito detrás de esta medida, pero lo que hará es señalar a quienes no son ciudadanos como ‘diferentes’”, añadió durante una entrevista a un medio de comunicación local.
Además, Stotts subrayó que el proyecto podría complicar la labor de las fuerzas del orden, empleadores y las propias personas con distintos estatus migratorios, calificándolo como innecesario y divisivo.
El contexto en Tennessee
Actualmente, las personas sin documentación legal no son elegibles para obtener una licencia de conducir en Tennessee. Solo los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales califican para este documento. Por lo tanto, los críticos del proyecto de ley cuestionan su eficacia práctica y utilidad, considerando que ya existen mecanismos para regular la emisión de licencias en el estado.
Próximos pasos
Aunque Cepicky no ha dado declaraciones adicionales, aseguró que estará dispuesto a discutir el proyecto una vez que sea formalmente considerado en el proceso legislativo. La propuesta, que aún necesita un patrocinador en el Senado, promete ser un tema controversial en los próximos meses, con implicaciones políticas y sociales importantes para las comunidades de Tennessee.
Se espera que este debate continúe atrayendo la atención de legisladores, defensores de derechos civiles y la comunidad inmigrante, quienes ven en esta medida no solo una cuestión administrativa, sino un símbolo del trato que los inmigrantes reciben en el estado.












