NASHVILLE (LC): La historia de Maria Konrad tiene un toque mágico, como si se tratara de un relato de los hermanos Grimm. Nacida y criada en Jupiter, no el planeta sino una hermosa ciudad en el soleado sur de la Florida, Maria creció en un entorno multicultural que moldeó profundamente su identidad. Gracias a sus amigas, provenientes de diversos países de América Latina, Maria no solo conoció, sino que abrazó las tradiciones, los valores y las expresiones culturales de esta comunidad con entusiasmo y admiración.
Desde su juventud, Maria desarrolló una profunda pasión por la danza que la llevaría a convertirse en una coreógrafa reconocida por sus obras llenas de vida y originalidad. Con cada producción, supo integrar elementos culturales variados, lo que le dio un estilo distintivo y la consolidó como una de las figuras más innovadoras en el mundo del ballet contemporáneo.
Sin embargo, en su corazón, siempre anhelaba rendir tributo a la herencia latina que formó gran parte de su identidad. Así nació la idea de crear una obra inspirada en el Día de los Muertos.
Cuando se mudó a Tennessee para unirse al Nashville Ballet, Maria encontró el ambiente perfecto para dar vida a este proyecto. Rodeada de artistas y colaboradores con una gran apertura cultural, comenzó a empaparse aún más de la cultura mexicana y a investigar en profundidad lo que representa el Día de los Muertos. Esta celebración, tan rica en simbolismo y significado, resonó profundamente en ella. Su visión finalmente se convirtió en un ballet que no solo captura la belleza visual de esta tradición, sino también su esencia: la conexión entre la vida y la muerte y el recuerdo eterno de los seres queridos.
Inspirada por las icónicas figuras de Frida Kahlo y Diego Rivera, Maria comenzó a construir la narrativa de su obra, buscando expresar a través de la danza los contrastes de pasión, arte y tragedia que caracterizaron la vida de estos artistas mexicanos. Para transmitir esta intensidad, presentó la propuesta al director ejecutivo del Nashville Ballet, Nick Mullikin, quien al principio dudaba sobre la viabilidad del proyecto. Sin embargo, una visita a México y el entusiasmo inquebrantable de Maria lograron convencer a Mullikin, y juntos decidieron embarcarse en la producción de Día de los Muertos, con un claro objetivo: estrenarla justo a tiempo para la celebración de esta icónica festividad.
En una reciente entrevista, Maria compartió cómo el Día de los Muertos la cautivó desde el primer momento. “La relevancia que tiene esta celebración para los latinos en general captó mi atención. Cuando me sumergí más en su significado, quedé encantada por la forma en que esta tradición aborda algo tan misterioso como la muerte y, a su vez, rinde homenaje a quienes ya han partido,” explicó la coreógrafa. Su deseo de profundizar en esta temática la llevó a seleccionar cuidadosamente la música y los personajes que darían vida a su historia.
Sobre el proceso de creación del libreto, Maria detalló que, una vez que eligió a los personajes, dedicó gran parte de su tiempo a seleccionar la música adecuada para comunicar el mensaje de la obra. “Una vez que tuve la música, la secuencia de las canciones guió la fluidamente la trama del ballet,” añadió, demostrando la importancia que la música tiene en su proceso creativo.
A diferencia de muchos coreógrafos, Maria prefiere trabajar directamente en el estudio, experimentando y dejando que la inspiración fluya. “Nunca hago eso,” respondió con una sonrisa cuando le preguntamos si diseñaba sus coreografías en un papel. “Llevo a los bailarines al estudio de ensayo, dejo que mi creatividad vuele y eso me inspira a diseñar la secuencia de movimientos que transmitirá la historia al público.”
Otro elemento clave en esta producción es el vestuario, cuidadosamente seleccionado para reflejar la autenticidad de la cultura mexicana. Maria nos llevó al almacén de vestuario, donde decenas de trajes coloridos colgaban de los estantes. Diseñados por un creador mexicano, muchos de estos trajes fueron hechos a mano y adquiridos directamente de artesanos en México. “Queríamos que cada detalle fuera fiel a la tradición,” comentó Maria mientras observaba uno de los vestidos bordados a mano. El vestuario, al igual que las máscaras y el calzado, fue seleccionado con un profundo respeto hacia la cultura que inspiró esta obra.
Al presenciar uno de los ensayos, me quedó claro que Día de los Muertos no solo es una celebración de la herencia mexicana, sino también una innovadora fusión de ballet clásico y danza folclórica. La calidad y la entrega de los bailarines del Nashville Ballet promete una experiencia única, con una narrativa que conecta a la audiencia con las emociones y los valores de esta tradición ancestral.
Estreno Mundial de “Día de los Muertos” – Coreografía de Maria Konrad, NB2 Director
Fechas y lugar de la presentación: Del 17 al 20 de octubre de 2024 en el Martin Center, 3630 Redmon Street, Nashville, TN 37209
Calendario de funciones:
- 17 de octubre a las 10:00 a.m. – Matinée exclusiva para estudiantes
- 18 de octubre a las 7:30 p.m.
- 19 de octubre a las 11:00 a.m.
- 19 de octubre a las 2:00 p.m.
- 19 de octubre a las 7:30 p.m.
- 20 de octubre a las 11:00 a.m.
- 20 de octubre a las 2:00 p.m.












