LIMA, Perú. — La líder conservadora Keiko Fujimori juró este martes como presidenta del Perú, luego de imponerse en la segunda vuelta presidencial celebrada en junio por un estrecho margen de menos de 50,000 votos, una victoria que confirma el fortalecimiento de los sectores conservadores en el panorama político de Sudamérica.
Con su investidura, Fujimori, de 51 años, se convierte en la novena persona en ocupar la Presidencia del Perú en la última década, un reflejo de la inestabilidad política que ha caracterizado al país durante los últimos años. Líder del partido Fuerza Popular y candidata presidencial en cuatro ocasiones, la nueva mandataria asume el reto de devolver la estabilidad institucional al país.
Durante su discurso inaugural, Fujimori reiteró que sus principales prioridades serán estabilizar la política peruana, combatir la delincuencia e impulsar el crecimiento económico, tres de los temas que dominaron la campaña electoral y que figuran entre las principales preocupaciones de la población.
La reciente historia política del Perú ha estado marcada por una constante rotación de presidentes. En los últimos diez años, solo tres mandatarios fueron elegidos mediante el voto popular, mientras que los demás llegaron al poder tras la renuncia o destitución de sus predecesores en medio de protestas ciudadanas o escándalos de corrupción.
En el ámbito legislativo, la nueva presidenta contará con una posición relativamente sólida. Su partido, Fuerza Popular, junto con su principal aliado, Renovación Popular, controlará aproximadamente la mitad de los escaños del Senado una vez que se instale el nuevo Congreso. Esta mayoría fortalecerá la gobernabilidad y dificultará que la oposición impulse un proceso de destitución presidencial.
La llegada de Keiko Fujimori al Palacio de Gobierno marca el inicio de una nueva etapa para el Perú. Su administración enfrentará el desafío de reconstruir la confianza en las instituciones, fortalecer la seguridad ciudadana y promover políticas que permitan reactivar la economía en un país que ha vivido una de las etapas de mayor incertidumbre política de su historia reciente.
La comunidad internacional seguirá de cerca los primeros meses de la nueva administración, mientras millones de peruanos esperan que el nuevo gobierno logre ofrecer la estabilidad y el crecimiento que el país ha buscado durante la última década.












