Nashville (LC) – La obra “Puras Cosas Maravillosas”, protagonizada por la reconocida y talentosa comediante venezolana Erika de la Vega, llegó al escenario del Turner Hall en la Universidad de Vanderbilt con un mensaje profundo y poderoso sobre la depresión y el suicidio. Esta historia, narrada desde la perspectiva de una mujer que, desde los siete años, lidia con la enfermedad mental de su madre, explora temas delicados con una honestidad que invita a la esperanza, sin caer en sentimentalismos.
A lo largo de su vida, la protagonista va construyendo una lista de cosas que hacen que vivir valga la pena. Este listado crece con el tiempo, y se convierte en una herramienta que comparte con su madre en los momentos de mayor oscuridad, brindándole una pequeña luz en tiempos difíciles.
Erika de la Vega lleva al público en un viaje íntimo y reflexivo, donde cada espectador se convierte en un participante activo. La obra se desarrolla en un formato de “conversación abierta”, en la que, con las luces encendidas, el público puede verse y escucharse mutuamente, generando un ambiente de conexión emocional que intensifica el mensaje y lo vuelve casi tangible.
En el escenario Erika es distinta a la figura vibrante y desafiante que suele mostrar en la TV. En “Puras cosas maravillosas,” se ve una Erika sensible y humana, capaz de mostrar su vulnerabilidad y transmitir su calidad humana en cada gesto y palabra. Esto no solo enriquece la obra, sino que también deja una impresión duradera en la audiencia, quienes sienten su cercanía.
Curiosamente, la obra se presentó en Nashville apenas dos días después del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado por la Organización Mundial de la Salud el 10 de octubre. En este sentido, “Puras cosas maravillosas” es también un llamado a la reflexión sobre la importancia de abrirse a hablar sobre lo que duele y de valorar las pequeñas cosas que hacen que la vida tenga sentido.
Erika ha recorrido Estados Unidos con esta obra, llevando un mensaje de esperanza y optimismo, especialmente a los venezolanos que han emigrado y enfrentan los desafíos emocionales de establecerse en un nuevo país. La obra es un recordatorio de que, aunque el camino sea difícil, siempre hay algo por lo cual vale la pena luchar y seguir adelante.
Su esfuerzo y dedicación no han pasado desapercibidos. Durante el Mes de la Hispanidad, Erika fue invitada a la Casa Blanca por el presidente Biden para conmemorar la ocasión, y aprovechó para compartir su mensaje en una memorable entrevista con el destacado actor mexicano Eugenio Derbez, quien también apoya el bienestar emocional en la comunidad hispana.
La organización del evento en Nashville fue una “cosa maravillosa” en sí misma. La producción local, liderada por la experimentada productora venezolana Aloha Molero, cuidó impecablemente de cada detalle de la presentación. Desde la calidad de impresión de los panfletos hasta los elementos escenográficos, pasando por el sonido y la decoración, cada aspecto fue ejecutado con gran profesionalismo, creando una atmósfera acogedora y emotiva.
Durante su breve estadía en la Ciudad de la Música, Erika y su productora, Corina Ramírez, aprovecharon para explorar el centro de Nashville y visitar el hermoso Centennial Park, hogar de la famosa réplica del Partenón griego, disfrutando de un diminuto descanso antes de continuar su gira.
Erika de la Vega se despidió de Nashville dejando una profunda huella en la comunidad.
En La Campana, fue un verdadero honor y un placer haber sido patrocinantes mediático de esta maravillosa obra teatral que recuerda a todos, con una sencillez poderosa, que aun en los días más difíciles, hay pequeñas cosas que hacen que la vida sea maravillosa.












