Hoy nos vestimos de gala para recibir a una invitada verdaderamente excepcional. Se trata de la destacada bailarina de ballet, Claudia Monja, quien desde hace poco más de un año se desempeña como bailarina principal de la compañía de Ballet de Nashville. A lo largo de una conversación muy amena, tuvimos la oportunidad de conocer aspectos resaltantes de la trayectoria de esta talentosa artista cubana.
Claudia nació en La Habana, Cuba, y desde muy temprana edad comenzó a incursionar en la gimnasia rítmica. “Yo era muy introvertida, y a mi mamá le sugirieron que me involucrara en actividades deportivas o sociales”, nos cuenta Claudia. Su madre, doña Noraida Belén, y sus tías jugaron un papel fundamental en los primeros años de su vida. En la gimnasia, Claudia demostró sus habilidades físicas y su gran flexibilidad, lo cual, asegura, es un requisito indispensable para ser una bailarina exitosa. Posteriormente, a la edad de 5 años, ingresó a la Escuela de Ballet Infantil, donde permaneció por cuatro años. Durante ese periodo, Claudia nos comenta: “En Cuba, los profesores de las academias visitan las escuelas infantiles para identificar a las chicas y chicos que poseen aptitudes especiales para el ballet”. Así fue como Claudia ingresó en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba, y más tarde llegó a formar parte del Ballet Nacional de Cuba.
Poco tiempo después, Claudia se incorporó a la compañía de Ballet de Camagüey, donde desarrolló una destacada carrera artística y tuvo la oportunidad de realizar giras internacionales por países como Ecuador, Colombia, Italia y China. “Fue durante una de esas giras cuando capté la atención de los directores del Ballet Joburg en Johannesburgo, Sudáfrica, y así fui invitada a trabajar con ellos por un tiempo”. Ese tiempo se convirtió en más de 10 años, durante los cuales pudo aprender muchas técnicas que hoy utiliza en sus presentaciones. Estando allí, se puso en contacto con el Ballet de Nashville, y luego de varias conversaciones, fue invitada a formar parte de esta prestigiosa compañía y escuela de ballet.
Claudia, ¿qué consideras esencial para ser una bailarina exitosa? “Indudablemente, es necesario tener una excelente condición física y la flexibilidad requerida para poder realizar los complejos movimientos que exige el ballet. Además de tener la condición física, es importante mantenerla a través de una buena alimentación y una vida disciplinada, sin excesos”. Además, es crucial estar mentalmente sana para poder memorizar las rutinas de cada ballet. “Sin embargo, estudiar y trabajar muy duro, así como la persistencia, también son fundamentales para el éxito artístico”. Aunque el ballet es principalmente un arte, uno podría considerarlo, por lo que demanda físicamente, también una actividad deportiva; prueba de ello es que en las olimpiadas, las gimnastas realizan movimientos propios del ballet.
¿Has encontrado alguna diferencia entre las culturas artísticas de las diferentes escuelas de ballet en las que has participado? “Yo creo que sí”, dice Claudia enfáticamente. “En Cuba, el ballet es fuerte, si se quiere, violento, de mucha velocidad, mientras que en Sudáfrica es más delicado y artístico”. ¿Y en Nashville? “Oh, el Ballet de Nashville es realmente maravilloso porque te permite salirte de los esquemas tradicionales del ballet clásico e incursionar en otros estilos más modernos y diferentes”.
Y su apreciación es acertada, pues durante el corto tiempo que Claudia ha permanecido en Nashville, ha podido participar en obras tan diversas como El Pájaro de Fuego, Lucy Negro Redux, y por supuesto El Cascanueces, que ahora interpreta por segunda vez.
Para culminar la entrevista, le preguntamos a Claudia Monja sobre sus planes y proyectos futuros. “Me siento muy afortunada por las muchas bendiciones que he recibido y me gustaría poder compartir mis conocimientos y experiencia con otros jóvenes hispanos. Es más, me encantaría algún día tener una pequeña escuela de ballet para enseñar a los niños, especialmente a aquellos que no cuentan con los recursos económicos para afrontar los gastos que demandan las academias de ballet. También me encantaría publicar un libro con mis memorias algún día”.
¿Qué les dirías a aquellos jóvenes que, inspirados en tu talento, desean incursionar en el mundo de las artes? “Les diría que nunca dejen de ser niños y que nunca dejen de soñar. Que Dios siempre está cerca y que nadie sabe lo que el mañana trae consigo. Que estudien y trabajen duro, pues solo así se alcanzan las metas”.
De esta manera concluimos nuestra entrevista con Claudia Monja.
Claudia se estará presentando como parte del elenco de El Cascanueces del 9 al 24 de diciembre en el Tennessee Performing Arts Center (TPAC) de Nashville.
No deje de asistir y compartir con sus hijos este magnífico espectáculo que nos presenta el Ballet de Nashville.












