Por Redacción La Campana
Las Fiestas Patrias son un momento de orgullo, unión y alegría para nuestras comunidades. Es la oportunidad de celebrar nuestras raíces, compartir con la familia y amigos, y rendir honor a nuestras tradiciones. Sin embargo, para muchos, la celebración puede convertirse en tragedia en cuestión de segundos si se mezcla alcohol con el volante.
En Estados Unidos, conducir bajo los efectos del alcohol o drogas no solo pone en riesgo tu vida y la de otros en la carretera: también puede destruir tu futuro. Un arresto por DUI (Driving Under the Influence) es uno de los principales motivos de deportación entre los inmigrantes, incluso para quienes tienen años viviendo en el país, familia, trabajo estable y sin otros antecedentes criminales.
Un solo error puede costarte todo:
La vida — tuya o de un inocente.
La libertad — cárcel y antecedentes penales.
El hogar — posible deportación y separación de tu familia.
Las autoridades estarán más atentas que nunca durante este fin de semana festivo. No importa cuán bien creas manejar después de “solo un par de copas”: tu tiempo de reacción disminuye, tu juicio se nubla y el riesgo de un accidente mortal aumenta.
Alternativas responsables:
Designa a un conductor sobrio antes de salir.
Usa transporte público, taxis o aplicaciones como Uber o Lyft.
Organiza tus celebraciones en casa y ofrece espacio para que tus invitados se queden si es necesario.
Recordemos que las Fiestas Patrias son para celebrar nuestra cultura, no para llorar una tragedia. No permitas que un momento de descuido arranque de raíz los sueños que has construido en este país.
Este año, la mejor muestra de amor por tu familia y respeto por tu comunidad es simple:
Si tomas, no manejes.











